Opinión

Las cifras de este gobierno no cuadran

El gobierno ya ha dado alguna pista de lo que le gustaría que fueran los próximos Presupuestos Generales del Estado, aunque todo parece indicar que no saldrán adelante. Se confirma que el gobierno quiere disparar el límite de gasto no financiero. Es cierto que no hasta los niveles que pide Podemos, pero lo subiría bastante: más de 125000 millones.  Un incremento del 4,4%, el mayor de los últimos años.

Hay muchas cosas que decir. Primero: si esas cifras salieran no me cuadra el mantenimiento de una serie de cifras con la variación de otras dentro del cuadro macroeconómico. Por ejemplo no me cuadra el mantenimiento del crecimiento y la creación de empleo. Es verdad que el crecimiento y la creación de empleo desaceleran un poco respecto a estos tres-cuatro últimos años, pero era algo que ya estaba contemplado por el gobierno del PP. Si ellos dicen (como han dicho) que esperan que la tasa de reducción del paro sea entre el 1 y el 2%, eso significa una renuncia de entre 1 y 2 puntos porcentuales respecto a como estaba disminuyendo el paro (3%) con los gobiernos del PP.  Con lo cual están admitiendo que hay una clara desaceleración de la economía. No me cuadra entonces con todas las otras previsiones (gasto, déficit, deuda) que dudo que incorporen la disminución en la tasa de crecimiento de la economía y en el posible menor decrecimiento del paro como consecuencia de las subidas de impuestos y de los incrementos de gasto. Eso hay que tomarlo en cuenta y me temo que no se está tomando en cuenta porque están manteniendo las mismas desaceleraciones del pasado.

Pero además la Ministra Montero ha hablado de Estado fuerte. Confunden en general algunos (los que propugnan un mayor Estado) un Estado fuerte con un Estado grande y no tiene nada que ver. Los Estados grandes son inoperantes e ineficientes per se.  Cada euro que se destina a gasto público yo no digo que no sea eficiente o que una parte no sea necesaria, pero en el momento en que el Estado se dedica a hacer lo que no es propio del Estado, todo deriva en incrementos de burocracia y corrupción. Con el agravante que esas pérdidas de dinero o de producción que se producen, al no ser repercutidas sobre las propias personas que realizan esas ineficiencias, (como ocurriría en el sector privado) pues no hay límite ni freno para ello. Las señales que marca el mercado para que uno se frene a la hora de hacer barbaridades, son todo lo contrario para los políticos, porque ellos están señalizando en términos de votos, no de eficiencia económica.  Las pérdidas  a medio y largo plazo  ( 2-3-4 años) para la economía,  eso sí que son recortes.  Recortes para las familias y para las empresas.

Yo diría que aún nos podemos fiar de las cifras del 2018 y 2019. Más allá entraremos en un periodo de incertidumbre. Periodo de incertidumbre para familias, empresas, planes de inversión, planes de vida de las familias… y esto se va a notar. Lo único que ocurre es que el gobierno confía en que no le salgan mal estos dos años, de aquí a que haya elecciones. En este tiempo intentará lanzar mensajes que suenen bien. El tono general del gobierno es amenazante: cuidado, porque si no se aprueba lo nuestro, volveremos a la senda del déficit antiguo.

Ante todo esto tenemos que ver la respuesta de las personas y tendremos que apañarnos con la sociedad que tengamos. Después de todo, cosas que pasan como por ejemplo las de Nicaragua ahora, pasan porque hay un señor que gobierna allí porque lo votaron. Esto es algo que muchas veces se olvida. Pues nosotros tendremos las cosas que votemos ¿Qué no se ven de forma inmediata los problemas, la política de ajustes a la que nos va a llevar una política de izquierdas de este talante? No se verán de momento. Pero esa política de ajustes la viviremos en el futuro, al tiempo.

Álvaro Lodares (Economista)

 @lodares

31 julio, 2018

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